Ermita de San Sebastián

Ermita de San Sebastián
Ermita de San Sebastián, Exterior. A la derecha el muro del antiguo cementerio.

Su origen se remonta al siglo XVI-XVII, aunque los cimientos y la parte inferior de los muros laterales datan del siglo XVI, en 1807 se remodeló gracias a Fray Diego Melo de Portugal, el cual fue obispo de Jaén entre 1795 y 1816, dotando a esta ermita del aspecto que presenta en la actualidad.

Presenta una sobria fachada de sillería decorada en su parte superior con el escudo del obispo Fray Diego Melo de Portugal y un reloj de sol, esta es de estética neoclásica, la cual tubo posiblemente como inspiración la Iglesia del Sagrario de la Catedral de Jaén. En las jambas de la puerta podemos observar las muescas a ambos lados que produjeron los carros al pasar, ya que esta ermita fue utilizada como almacén de abono durante muchos años y hasta fechas relativamente recientes.

En cuanto a su interior, esta cuenta con una estructura de cruz, en la que se alza una bóveda de medio cañón. Su nave central cuenta con una decoración con pilastras pareadas de capital corintio. Uno de los aspectos más llamativos de esta ermita es la conservación del antiguo cementerio a su derecha, el cual estuvo en uso hasta los años 50 del siglo XX.


Interior Ermita San Sebastián
Interior de la Ermita de San Sebastián. Se puede apreciar su estructura de cruz latina y la bóveda de medio cañón.